← Volver a artículos
Intereses

Interés simple vs. interés compuesto: la diferencia que te cuesta dinero

Dos préstamos con la "misma" tasa del 12% pueden costarte cantidades muy distintas. El truco está en una pregunta que casi nadie hace: ¿esa tasa es interés simple o compuesto? La diferencia parece un detalle técnico, pero en la práctica decide si pagas miles de pesos de más o si tus ahorros crecen solos. Vamos a dejarlo clarísimo con números de verdad.

El interés simple se calcula siempre sobre el monto original; el compuesto se calcula sobre el saldo que ya incluye intereses, y por eso crece más rápido.

Interés simple: el cálculo directo

Con interés simple, cada período pagas (o ganas) lo mismo: la tasa se aplica siempre sobre el monto inicial, sin importar cuánto tiempo pase.

Ejemplo: tomas prestados RD$120,000 (unos US$2,000 a una tasa de referencia de RD$60 por dólar, que varía) al 12% simple por 3 años. Los intereses son: RD$120,000 × 12% × 3 = RD$43,200. Cada año pagas RD$14,400 de intereses, ni un peso más, ni un peso menos.

El interés simple es predecible y honesto: sabes desde el día uno cuánto vas a pagar en total. Por eso se usa en algunos préstamos de corto plazo y en multas o recargos sencillos.

Interés compuesto: los intereses generan más intereses

Con interés compuesto, al final de cada período los intereses se suman al saldo, y el siguiente período los intereses se calculan sobre ese saldo más grande. Es como una bola de nieve: pequeña al inicio, enorme después.

Mismo ejemplo, pero compuesto: RD$120,000 al 12% compuesto anual por 3 años. Año 1: intereses RD$14,400, saldo RD$134,400. Año 2: intereses RD$16,128, saldo RD$150,528. Año 3: intereses RD$18,063, saldo RD$168,591. Total de intereses: RD$48,591, es decir, RD$5,391 más que con interés simple.

Con deudas, el compuesto juega en tu contra: mientras más tiempo debas, más rápido crece lo que debes. Por eso las tarjetas de crédito —donde los intereses no pagados se suman al saldo— pueden volverse una trampa si solo pagas el mínimo.

El otro lado: cuando el compuesto trabaja para ti

La misma bola de nieve, pero a tu favor. Si ahorras RD$60,000 (unos US$1,000) al 8% compuesto anual durante 10 años, terminas con unos RD$129,535: ganaste RD$69,535. Con interés simple habrías ganado solo RD$48,000. La diferencia de RD$21,535 es dinero que generaron tus propios intereses, sin que pusieras un peso extra.

Moraleja práctica: con deudas, el interés compuesto te castiga; con ahorros e inversiones, te premia. Por eso conviene salir rápido de deudas con interés compuesto alto y, en cambio, empezar a ahorrar temprano aunque sea poco: el tiempo es el ingrediente que hace grande la bola de nieve.

Cómo no dejarte engañar

Cuando te ofrezcan un producto financiero, pregunta dos cosas: ¿la tasa es simple o compuesta? y ¿cada cuánto se capitalizan los intereses? (mensual, trimestral, anual). Mientras más frecuente la capitalización, más rápido crece el compuesto. Dos ofertas con "12%" pueden no ser iguales si una capitaliza mensual y la otra anual.

Y no confíes en tu cabeza para estos cálculos: la diferencia entre simple y compuesto se nota de verdad a partir del segundo o tercer año. Mejor simúlalo con números.

Preguntas frecuentes

¿Cuál me conviene más como deudor: simple o compuesto?

El simple, porque los intereses no crecen sobre sí mismos. Si te ofrecen elegir, el interés simple casi siempre te sale más barato.

¿Las tarjetas de crédito usan interés compuesto?

En la práctica sí: los intereses que no pagas se suman a tu saldo y el mes siguiente pagas intereses sobre un monto mayor. Por eso pagar solo el mínimo sale tan caro.

¿El interés compuesto siempre es malo?

No. Es malo en deudas y buenísimo en ahorros e inversiones a largo plazo. La clave es de qué lado de la ecuación estás tú.

¿Cómo calculo el interés compuesto yo mismo?

Con la fórmula: monto final = capital × (1 + tasa)^períodos. O más fácil: usa la calculadora de interés compuesto y juega con los números.

La próxima vez que veas una tasa, no te quedes con el número: pregunta si es simple o compuesta y cada cuánto se capitaliza. Esa sola pregunta te puede ahorrar miles de pesos. Compruébalo tú mismo con la calculadora de intereses y mira cómo crece tu dinero con el interés compuesto cuando ahorras temprano.


Herramientas relacionadas

Contenido educativo, no asesoría financiera profesional.